Archivo de la categoría: Instrumentos de laboratorio

Instrumentos de laboratorio

Pipeta volumétrica


Dentro de toda la gama de pipetas que existen en el mercado, las dos más importantes sin duda alguna son: las pipetas graduadas y las pipetas volumétricas. A estas últimas también se les conoce con el nombre de pipetas aforadas.

Una de las características principales de este instrumento es que su cuerpo está conformado por dos partes: un bulbo ubicado cerca de la mitad de la pieza y un tubo delgado de vidrio situado a los extremos de éste. Se emplea para medir distintos volúmenes de sustancias. Su grado de exactitud es bastante satisfactorio.

Del mismo modo, vale la pena mencionar que los instrumentos volumétricos poseen una clasificación de acuerdo a la exactitud que le pueden brindar al usuario. Por ejemplo, existe en las pipetas volumétricas de clase A, las cuales cumplen con todas las disposiciones y parámetros establecidos por las normas ISO. Generalmente, este tipo de implementos solamente se fabrican en vidrio, aunque claro existen excepciones elaboradas en materiales plásticos.

Por otra parte, existen otras pipetas a las cuales se les ha agregado una letra S, con lo cual llegamos a la categorización AS. Esto quiere decir que el vaciado del instrumento es más rápido que en uno tradicional. Sin embargo, esto no quiere decir de ninguna manera que la precisión en la obtención de resultados varíe en absoluto. De hecho, el período de vaciado de los instrumentos depende de lo que digan sus especificaciones de manufactura.

Siguiendo con las clasificaciones, ahora nos toca hablar sobre la clase B. De ellos únicamente se puede decir que su grado de precisión se encuentra a la mitad de lo que sucede con los de tipo A/AS.

¿Cuál pipeta volumétrica es mejor? ¿De vidrio o de plástico?

La respuesta a este cuestionamiento puede llegar a ser un tanto complicada. Pues no debemos olvidar que desafortunadamente no existen los instrumentos de laboratorio necesarios para cumplir con todos y cada uno de los requerimientos que exigen los operarios. Sino que éstos deben adaptarse al material que tienen a la mano para trabajar.

Lo mejor para tomar una decisión correcta en cuanto el tipo de material del que debe estar fabricada una pipeta volumétrica depende del tipo de sustancia con el que se vaya a trabajar. Las pipetas de vidrio pueden soportar muy bien las temperaturas. No obstante, las pipetas de plástico son extremadamente resistentes a los daños producidos por el uso constante, ya que con estos implementos los desprendimientos de pequeños fragmentos del tubo, no llegan a presentarse.

¿A qué se le llama menisco?

La palabra menisco hace referencia a la curvatura que se forma en la superficie de un líquido, mientras está contenido en un recipiente de medición, como es el caso de las pipetas volumétricas.

El menisco, puede curvarse ya sea hacia arriba o bien hacia abajo, esto en función de la interacción entre las fuerzas de adhesión y cohesión. Lo primero ocurre cuando las moléculas de la sustancia con la que se está trabajando son atraídas a las paredes del instrumento. En tanto que la cohesión está determinada por la unión de los espacios inter moleculares.

Por último en el caso de que el diámetro de la pipeta volumétrica sea bastante estrecho, la agresión del líquido lo impulsará hacia arriba. Esto se presenta sobre todo con sustancias viscosas.

Micropipeta

De acuerdo con los diversos registros históricos que se pueden consultar, se ha determinado que la microbiología fue la ciencia encargada de generar la creación de las micropipetas, debido a que en las pruebas se necesitaban evaluar cantidades de sustancias muy pequeñas. Inclusive algunas inferiores a los microlitros.

Hasta mediados del siglo XX, el procedimiento de pipeteo con las herramientas con las que se contaba en aquel entonces era algo muy incómodo, tardado e impreciso.

No fue hasta el año de 1956 cuando un médico de origen alemán de apellido Schnitger, introdujo una técnica totalmente nueva. Un día se presentó en el laboratorio en donde trabajaba, llevando consigo una jeringa de vidrio, la cual funcionaba con un pistón activado mediante una serie de resortes. Lo más sorprendente es que aquel instrumento contaba con un tope que servía para fijar el volumen de extracción deseado sin ningún inconveniente.

Tuvo que transcurrir solamente un semestre para que Schnitger fuese a patentar su invento. Al cabo de cuatro años más, los derechos le fueron finalmente concedidos. No obstante, la micropipeta en sí, todavía estaba en pañales, ya que aunque ahora los operarios no tenían que succionar las sustancias con la boca, decidían cambiar constantemente de pipeta, dependiendo del volumen que estuvieran midiendo en ese momento.

Fue entonces cuando entró en escena Warren Gilson, quien solucionó de manera brillante este problema.

¿Cómo funciona una micropipeta?

Para comenzar, debemos mencionar que estos instrumentos se pueden clasificar en dos niveles distintos, de acuerdo a su funcionamiento.

Las primeras, son aquellas a las que se les conoce con el nombre de pipetas estándar o que utilizan un sistema de traslado de aire. En ellas, el émbolo no entra en ningún momento en contacto con la sustancia, más bien se genera una especie de vacío en el que queda una porción de aire atrapado justo en medio.

Las segundas, son exclusivamente usadas con el fin de transferir sustancias que pudieran llegar a ser muy volátiles o exageradamente viscosas.

Por otra parte, es recomendable que siempre se elija una punta en función directa a los resultados que se quieran obtener. Entre más precisa sea esta elección, mayor será la exactitud.

Cuando ha llegado el momento de escoger una punta de una micropipeta, debemos fijarnos que ésta no tenga ningún defecto de fabricación como pueden ser: rasgaduras, curvaturas o cualquier impureza que pudiera llegar a afectar de manera directa la realización de nuestra prueba.

Con el fin de ofrecerte un panorama más claro de lo que estamos diciendo, basta con comentarte que al utilizar una punta que posea una curva demasiado pronunciada, se corre el riesgo de aumentar la posibilidad de obtener resultados equivocados hasta en un 10% más que en condiciones perfectamente controladas y vigiladas.

Del mismo modo, si el orificio de la punta de la pipeta no se haya perfectamente ubicado en el centro de la pieza, se puede provocar un derramamiento de líquido fuera del receptáculo. Por ello, los accesorios más recomendados para esta clase de instrumentos, son los que están fabricados en polipropileno y que a su vez están avalados por instancias internacionales. De no ser así, algunas gotas de la sustancia transferida pueden quedar atrapadas en dicha sección de la micropipeta.

Pipeta Pasteur


Las pipetas Pasteur se asemejan más que otra cosa a un gotero, debido a su forma tan curiosa. Sin embargo, también es cierto que éstas son unas de las piezas más utilizadas en los laboratorios, sobre todo cuando se desea trasladar una pequeña cantidad de líquido de un lugar a otro, sin que por accidente sea derramada la mínima partícula.

A este instrumento se le bautizó con ese nombre, pues fue justamente el científico francés Luis Pasteur quien utilizó unos implementos similares en infinidad de ocasiones mientras realizaba sus experimentos, mismos que a la postre desencadenaron en lo que hoy en día se conoce como el proceso de pasteurización y que no es otra cosa que un procedimiento térmico en el que un líquido o alimento es sometido a una alta temperatura con el objetivo de eliminar todas las bacterias que pueda contener.

Desgraciadamente, mucha gente en la actualidad no le otorga a esta técnica el lugar que realmente se merece, ya que no podemos olvidar que gracias a ella es que podemos disfrutar de suministros tan delicados como es el caso de la leche, sin que ésta llegue descompuesta a nuestros hogares.

Por otro lado, lo que muy pocos saben es que la razón principal que impulsó a Pasteur a buscar un método que prolongara la vida útil de los alimentos, fue el hecho de que tres de sus hijos murieran de tifoidea.

Pero volvamos al tema que nos atañe, las pipetas Pasteur se fabrican tanto de vidrio como de plástico, dependiendo básicamente de la función que vayan a desempeñar. En el mercado, se pueden encontrar marcas y precios muy distintos. Como ya se mencionó en párrafos anteriores, la función principal de un adminículo como este, es el de mover un minúsculo volumen de una sustancia de un sitio a otro, mientras se realiza una prueba dentro de un laboratorio en un ambiente totalmente controlado.

Si nos detenemos a analizar una de estas pequeñas herramientas a detalle, nos daremos cuenta de que están constituidas por un fino tubo de vidrio, el cual en uno de sus extremos tiene adherido un tapón de goma.

La mayoría de ellas, puede contener hasta 1 ml de cualquier sustancia. Por tal motivo, no es recomendable usarlas en el caso de requerir volúmenes específicos, pues se pueden obtener medidas inexactas.

Otra de las cuestiones que más llama la atención al momento de estar trabajando con una pipeta Pasteur, es que por increíble que parezca, estas tienen la facultad de extraer pequeñas cantidades de gases cuando se están llevando a cabo experimentos a una escala minúscula, como sucede con la microbiología.

A continuación se detallará la técnica correcta de utilización de este instrumento:

- Primeramente el técnico del laboratorio debe apretar el bulbo superior de la pipeta Pasteur, para después insertar la punta en el recipiente que contiene la sustancia transferible.

- Finalmente notarás cómo poco a poco el líquido irá ascendiendo por el interior del tubo, mientras la presión de la perilla de goma va disminuyendo gradualmente, al irla soltando delicadamente.

Cabe mencionar que hay algunas pipetas de esta clase que no tienen incluida la perilla o “chupón de succión”. Sin embargo, no tienes de qué preocuparte, ya que en esos casos puedes utilizar un trocito de algodón a manera de tapón.

Tipos de pipetas


Todos los días en los laboratorios de el mundo, sin importar su tamaño, se utilizan distintos tipos de pipetas para realizar experimentos que implican procedimientos ligados al campo de la química, de la biología o inclusive de la bioquímica, que como sabes corresponde a la unión de las dos ciencias anteriormente mencionadas.

La función básica de las pipetas consiste en trasladar una sustancia de un receptáculo a otro sin derramarlo. Para cada propósito, se debe utilizar un tipo de pipeta diferente, ya que cada herramienta de esta clase es capaz de contener una cantidad de líquido.

Enseguida te enseñaremos la manera más sencilla de clasificarlas. De esa forma, la próxima vez que tu profesor o cualquier otra persona te pregunte algo relacionado con las pipetas sabrás responderle correctamente sin ningún problema.

Pipetas volumétricas Esta clase de instrumentos de laboratorio se usa generalmente en laboratorios que cuentan con un equipo profesional. Sin embargo, hay algunas preparatorias y universidades que también poseen pipetas volumétricas para fines educativos. La característica principal de éstas reside en el grado de grado de precisión que le ofrecen al operario, pues no debemos olvidar que pueden medir hasta cuatro decimales.

Hoy en día se pueden encontrar en el mercado piezas de varios tamaños, dependiendo de la cantidad de volumen que pueden contener. En química son muy apreciadas, ya que las pipetas volumétricas al poseer un bulbo grande de vidrio, les permiten a los científicos observar con toda claridad las distintas etapas ocurridas en una reacción. De esa forma, los químicos tienen la posibilidad de conocer las propiedades de cada líquido que analizan.

Micropipetas Antes de utilizar una micropipeta por primera vez, se debe calibrar correctamente con el fin de obtener el máximo grado de precisión al llevar a cabo una medición. De igual forma, se recomienda que este procedimiento se repita por lo menos cada seis meses, dependiendo del uso que se le dé el al instrumento. Para que tengas una idea más clara de lo que estamos hablando, basta con mencionarte que por ejemplo, en los laboratorios forenses las micropipetas son calibradas como mínimo cada 30 días.

Pipetas ayudadas por un mecanismo de vacío Como su nombre lo indica, éstas necesitan la presencia de un dispositivo de succión para operar adecuadamente. Pueden ser fabricadas de vidrio o poliestireno, en el caso de ser desechables. Si hacemos una su clasificación en esta categoría podemos encontrar tanto pipetas graduadas como pipetas volumétricas.

Pipeta Pasteur Hay quienes afirman que la pipeta Pasteur es muy similar a un gotero de vidrio común. Estos instrumentos tienen un bulbo ubicado en la parte superior, no obstante, no llegan a ser tan exactos como otros instrumentos similares. Tampoco se encuentran calibradas, ni tienen una graduación determinada. Se utilizan más frecuentemente en laboratorios enfocados a la biología que a los que están relacionados con aspectos clínicos, ya que en muchos de esos procesos, no se requiere mayor grado de precisión.

Pipetas graduadas Tienen una serie de marcas en el tubo con el fin de indicar de manera clara el volumen máximo de líquido que pueden contener. Las puedes encontrar de dos tipos: las pipetas serológicas y las pipetas Mohr.

Pipetas


La pipeta es un instrumento volumétrico de laboratorio que permite medir la proporción de líquido con bastante precisión. Suelen ser de vidrio o plástico. Está formada por un tubo transparente que termina en una de sus puntas de forma cónica, y tiene una graduación (una serie de marcas grabadas) con la que se indican distintos volúmenes. Se utiliza para hacer mezclas y transportar líquidos en poca cantidad.

Permiten la transferencia de un volumen generalmente menor o igual a 25 ml de un recipiente a otro de forma exacta. Para medir cantidades mayores se usa una probeta. Algunas son graduadas o de simple aforo, es decir, se nivela una vez en los cero mililitros, y luego se deja vaciar hasta el volumen que se necesite; en las denominadas de doble aforo, se nivela en el aforo superior y se deja escurrir el líquido con precaución hasta igualar en el aforo inferior. Si bien poseen la desventaja de medir un volumen fijo de líquido, las pipetas de doble aforo superan en gran medida a las graduadas en que su precisión es mucho mayor, ya que no se modifica el volumen medido si se les rompe o si se deforma la punta cónica.

Para realizar las succiones de líquido con mayor precisión, se utiliza en las pipetas de doble aforo, el dispositivo conocido como propipeta.

Los dos tipos de pipeta que se utilizan en los laboratorios con más frecuencia son:

Pipeta de Mohr o graduada: Están calibradas en unidades convenientes para permitir la transferencia de cualquier volumen desde 0.1 a 25 ml. Hacen posible la entrega de volúmenes fraccionados. Tienen la graduación impresa en sus paredes, se pueden medir distintos volúmenes de líquido siempre y cuando no rebase su capacidad máxima. Es un tubo de vidrio abierto por ambos extremos y más ancho en su parte central. Su extremo inferior, terminado en punta, se introduce en el líquido; al succionar por su extremo superior con un botón parecido a tetillas de chupetes de bebes, el líquido asciende por la pipeta.

Pipeta de vertido volumétrica: Posee un único enlace circular en su parte superior, por lo que sólo puede medir un volumen. También se denominan pipetas aforadas. Consiste en un tubo largo y estrecho con un ensanchamiento en la parte central y en su parte superior comprende la línea de aforo que indica el volumen máximo que debe alcanzar el líquido.

Podemos encontrar entre otras:

Pipeta Pasteur: Es una pipeta de plástico no calibrada pero si graduada que se utiliza apretando la boquilla de arriba e introduciendo en la probeta, para sacar el líquido.

Pipeta de Shali: Pipeta con graduación diseñada para determinar la cantidad de hemoglobina.

Pipeta de Thoma: Pipeta graduada de cristal con incertidumbre de ± 3 diseñada para funcionar como cuenta glóbulos.

Micro pipeta: Se usa para absorber pequeños volúmenes de líquidos. Colocando una punta cada vez que se usa no requiere de lavado constantemente.

Manejo de las pipetas

El líquido se aspira mediante un ligero vacío usando bulbo de succión o propipeta, nunca la boca.

Asegurarse que no haya burbujas ni espuma en el líquido.

Limpiar la punta de la pipeta antes de trasladar líquido

Llenar la pipeta sobre la marca de graduación y trasladar el volumen deseado. El borde del menisco debe quedar sobre la marca de graduación.